Los laboratorios de química, biología y física son entornos donde el riesgo de incendio está siempre presente debido al manejo de sustancias inflamables, equipos eléctricos y reacciones químicas exóticas. Por ello, la seguridad en el laboratorio exige conocer y aplicar protocolos de emergencia, entre los cuales destaca el uso correcto de los extintores.
Un error frecuente es pensar que cualquier extintor sirve para cualquier fuego, cuando en realidad existen diferentes tipos de extintores, cada uno diseñado para combatir incendios específicos. En este artículo exploraremos los extintores más adecuados para laboratorios, sus aplicaciones en emergencias químicas y consejos prácticos para su uso seguro.
Clasificación de los fuegos en laboratorios
Antes de hablar de extintores, es importante recordar la clasificación de incendios:
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Clase A: Materiales sólidos combustibles (papel, madera, plásticos).
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Clase B: Líquidos inflamables (alcoholes, solventes, gasolina).
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Clase C: Incendios eléctricos (equipos, cableado).
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Clase D: Metales combustibles (magnesio, sodio, potasio).
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Clase K: Aceites y grasas (más comunes en cocinas, pero aplicables en laboratorios de biología y alimentos).
Un laboratorio químico puede enfrentarse a cualquiera de estas clases, especialmente a las B y D, por el manejo de solventes y metales reactivos.
Tipos de extintores usados en laboratorios
1. Extintores de agua a presión
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Uso recomendado: Incendios clase A (papel, madera, plásticos).
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Ventajas: Económicos y fáciles de usar.
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Limitaciones: Nunca usar en líquidos inflamables, equipos eléctricos o metales reactivos. Podría empeorar el incendio o causar electrocución.
2. Extintores de dióxido de carbono (CO₂)
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Uso recomendado: Incendios clase B (líquidos inflamables) y clase C (eléctricos).
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Ventajas: No dejan residuos y no dañan equipos electrónicos.
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Limitaciones: Poco efectivos en fuegos de materiales sólidos (Clase A). No deben usarse en espacios sin ventilación, ya que desplazan el oxígeno.
3. Extintores de polvo químico seco
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Uso recomendado: Incendios clase A, B y C.
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Ventajas: Muy versátiles y efectivos. Son los más comunes en laboratorios.
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Limitaciones: Dejan residuos que pueden dañar equipos electrónicos o contaminar muestras sensibles.
4. Extintores de espuma (AFFF)
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Uso recomendado: Incendios clase A y B, especialmente líquidos inflamables.
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Ventajas: Forman una capa de espuma que sofoca las llamas y evita la reignición.
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Limitaciones: No deben usarse en incendios eléctricos ni en metales combustibles.
5. Extintores de metales (Clase D)
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Uso recomendado: Incendios de metales combustibles como sodio, potasio, magnesio, litio y sus aleaciones.
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Ventajas: Contienen polvos especiales (como cloruro de sodio o grafito) que sofocan los incendios metálicos.
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Limitaciones: No son efectivos en incendios de otras clases. Por su costo, se reservan exclusivamente para laboratorios donde se manipulan metales reactivos.
6. Extintores de halón (en desuso en muchos países)
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Uso recomendado: Fueron muy usados en incendios eléctricos y equipos sensibles.
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Limitaciones: Muchos están prohibidos actualmente por su efecto nocivo sobre la capa de ozono. Se reemplazan por gases limpios alternativos (FM-200 o Novec 1230).
Uso correcto de los extintores en laboratorios
El protocolo más usado para recordar cómo utilizar un extintor es PASS (por sus siglas en inglés):
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Pull → Tirar del seguro.
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Aim → Apuntar hacia la base del fuego.
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Squeeze → Presionar la palanca.
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Sweep → Barrer de lado a lado hasta sofocar las llamas.
Recomendaciones clave:
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Evaluar primero si el incendio es controlable antes de usar el extintor.
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Mantenerse a una distancia segura (1.5 – 2 metros).
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Nunca dar la espalda al fuego.
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Evacuar si el fuego se propaga o si el extintor no lo controla en 10 segundos.
Ubicación y mantenimiento de extintores en laboratorios
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Deben colocarse en lugares accesibles y señalizados.
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Revisar la presión y carga cada mes.
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Realizar mantenimiento anual con personal certificado.
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Capacitar al personal y estudiantes en el uso práctico de extintores.
Importancia de contar con extintores adecuados en laboratorios
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Prevención de accidentes mayores: Un incendio inicial puede controlarse rápidamente si se dispone del extintor correcto.
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Cumplimiento normativo: Normas de seguridad (como la OSHA o normativas locales) exigen equipos contra incendios específicos.
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Protección de vidas y equipos: Muchos laboratorios contienen reactivos peligrosos y equipos costosos que deben protegerse.
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Respuesta rápida en emergencias químicas: La presencia de sustancias inflamables requiere una reacción inmediata.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Qué tipo de extintor es más recomendable para un laboratorio escolar?
Lo más común es usar extintores de polvo químico seco por su versatilidad (clases A, B y C).
2. ¿Se pueden usar extintores de agua en laboratorios químicos?
Solo en incendios clase A. Nunca en líquidos inflamables, equipos eléctricos o metales.
3. ¿Cada cuánto se deben revisar los extintores?
Mensualmente deben revisarse de manera visual y anualmente por un técnico certificado.
4. ¿Un extintor de CO₂ puede usarse en incendios de metales?
No. Los metales combustibles requieren un extintor clase D.
5. ¿Qué hacer si el fuego no se controla con el extintor?
Evacuar inmediatamente, activar la alarma de incendios y llamar a los bomberos.
El conocimiento de los tipos de extintores en laboratorios y su uso en emergencias químicas es una parte esencial de la seguridad en la investigación científica y la enseñanza. Contar con el extintor adecuado, saber dónde se encuentra y cómo usarlo correctamente puede marcar la diferencia entre un incidente menor y una catástrofe.
Los laboratorios deben priorizar no solo la investigación, sino también la prevención y la seguridad. Invertir en capacitación y equipos contra incendios es proteger la ciencia, los recursos y, sobre todo, la vida de las personas.